La adopción de la Inteligencia Artificial en las empresas comienza con frecuencia mediante servicios cloud de pago por suscripción. Para unos pocos usuarios, este modelo puede ser sencillo y conveniente, pero los costes pueden aumentar a medida que la solución se extiende a más departamentos. Cuando decenas o cientos de empleados utilizan herramientas de Inteligencia Artificial, las suscripciones mensuales por usuario se convierten en una parte importante del presupuesto IT. Una alternativa para determinadas organizaciones es la implementación de Inteligencia Artificial en un servidor propio, donde la inversión se destina a la infraestructura necesaria y a la administración de la solución, en lugar de adquirir una licencia individual para cada usuario.
Un servidor destinado a modelos de Inteligencia Artificial requiere una inversión inicial en hardware, y la configuración necesaria depende de los modelos utilizados, el número de usuarios y el volumen de solicitudes. Los costes no desaparecen: deben tenerse en cuenta el consumo energético, la administración de la infraestructura, las actualizaciones y las posibles ampliaciones de hardware. La ventaja es que la organización puede analizar estos costes mediante un modelo diferente al de las suscripciones recurrentes por usuario. Para las empresas con un gran número de empleados o un uso intensivo, comparar el coste total a lo largo de varios años puede ayudar a identificar los casos en los que una infraestructura propia se convierte en una opción que merece la pena evaluar.
El coste también debe analizarse en función del uso real de la tecnología. Un empleado que utiliza ocasionalmente la Inteligencia Artificial y otro que procesa diariamente grandes volúmenes de información no generan las mismas necesidades. Una infraestructura propia puede dimensionarse para el uso agregado de la organización y dar servicio a varias aplicaciones internas. Por ejemplo, el mismo sistema puede utilizarse para realizar búsquedas en documentos, generar resúmenes, clasificar información o integrarse con SharePoint. De este modo, la inversión no debe analizarse exclusivamente como sustitución de una suscripción, sino en relación con todos los procesos en los que puede utilizarse la infraestructura.
Para algunas empresas, la opción más eficiente puede ser incluso una arquitectura híbrida. Determinados servicios pueden permanecer en cloud, mientras que los procesos con un uso intensivo o con requisitos especiales pueden ejecutarse en la propia infraestructura. No existe un modelo de costes universalmente más ventajoso. Es necesario comparar la inversión en servidores con las licencias, el mantenimiento, el consumo de recursos y las necesidades reales de rendimiento. Mediante servicios de consultoría IT, Soluciones Ofimáticas puede analizar estas variables y definir una arquitectura adaptada al volumen y a la forma de uso de cada organización.
La Inteligencia Artificial en un servidor propio no implica automáticamente unos costes más bajos, pero ofrece a las empresas una alternativa al modelo basado exclusivamente en suscripciones mensuales por usuario. Para las organizaciones que tienen previsto ampliar el uso de la Inteligencia Artificial a varios departamentos, la comparación debe realizarse a largo plazo e incluir tanto la infraestructura como su administración. La solución puede complementarse mediante desarrollo de software para integrarla con las aplicaciones de la empresa. Contáctanos para analizar los costes y la viabilidad de una infraestructura propia de Inteligencia Artificial para tu empresa.